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El TAU cae ante Morabanc Andorra en su debut

TAU CASTELLÓ                            73
MORABANC ANDORRA              81
 
TAU CASTELLÓ: Nesbitt (3), Alvarado (11), Rey (5), Stutz (24), Hook (5) –cinco inicial–; Soumbey Alley (8), Faner (6), Bilbao (4), Sabaté (4), Dijkstra (3) y Sustic (2). 20 faltas. Eliminado Orenga por doble técnica.
 
MORABANC ANDORRA: Andric (8), Dee (13), Speight (5), Dos Anjos (4), Czerapowicz (13), Luz (5), Llovet (5), Bartolomé (5), Schreiner (5) y Maric (18). 21 faltas. Sin eliminados.
 
ÁRBITROS: Enrique Miguel López, Asunción Langay Fernando Ibáñez.
 
PARCIALES: 10-5, 15-19, 29-32, 36-43 (descanso); 42-56, 51-69, 62-76 y 71-81 (final del encuentro).
 
INCIDENCIAS: Alrededor de 1500 espectadores en el pabellón Ciutat de Castelló.
 
            El TAU Castelló lo intentó con todas sus ganas, pero no pudo ser. Los discípulos de Juan Antonio Orenga lucharon, pero tenían delante al que todas las apuestas ponen como gran candidato para ascender a ACB, contra el que cayeron con dignidad y con bastantes fases de buen juego. Sin embargo, entre el segundo y tercer cuarto, los visitantes fraguaron una renta que le encarriló la victoria ante el combinado anfitrión, el cual nunca bajó las brazos a pesar de todas las adversidades que se encontró, ya que además de un durísimo rival se vio con una actuación arbitral bastante desconcertante.
            El partido empezó con los dos contendientes empleándose duro en defensa, con lo que lograr una canasta era una tarea muy costosa. En cuanto pasaron los minutos de tanteo iniciales, el TAU Castelló se fue encontrando cada vez mejor, con su alero Nesbitt muy inspirado y los interiores locales haciendo daño abriéndose para tirar bien posicionados ante defensores más corpulentos. De este modo, todo eran buenas noticias, por lo que los visitantes tuvieron que pedir tiempo muerto sin haber llegado todavía a los 5 minutos de partido, con 10-3 en el luminoso. Tras la pausa, los andorranos hicieron entrar más en juego a sus pívots (especialmente Maric), logrando así en poco tiempo nivelar el marcador (12-10, min. min. 8) tras un parcial de 2-7. No tuvo bastante el Morabanc Andorra, que apretó los dientes en defensa para dar un pequeño estirón al llegar al final del primer cuarto (15-19).
            Los interiores del TAU ahora tenían más difícil anotar, con lo que tocaba apostar por los triples, que llegaron de la mano de Hook, Stutz y Alvarado por partida doble. También se sacaba rendimiento de Hook y Nesbitt posteando, pero aún así la calidad de los visitantes les permitía seguir mandando (29-34, min. 16), a pesar de los cambios en defensa que planteaba Juan Antonio Orenga y de que Stutz estaba siendo el de las grandes ocasiones. Lo estaba haciendo bastante bien el conjunto local, jugaba con intensidad, fluidez y buenos porcentajes de acierto, pero su rival es el gran favorito para subir a ACB y se notaba. Los andorranos soltaron el brazo y llegaron al descanso con una gran serie de 8 de 15 en triples y se fueron al descanso con una renta de 7 puntos (36-43).
            En la reanudación, el TAU Castelló no encontraba cómo sumar puntos. Ahora tocaba más penetrar hacia el aro, pero sin demasiado éxito, mientras que el Morabanc seguía a lo suyo. Cualquiera parecía capacitado para anotar y en poco tiempo la crisis era evidente (42-55, min. 25). Los visitantes, lejos de relajarse con un resultado tan favorable, se mostraron más intensos con una defensa realmente dura, sin rehusar al fuerte contacto al permitirlo los árbitros. Esto provocó tal frustración que se tradujo en tres faltas técnicas, una a Alvarado y dos a Orenga, por lo que fue expulsado. Esta situación enrabietó a los castellonenses, que volvieron a la cancha demostrando que no se iban a dejar intimidar a pesar de que la victoria estaba prácticamente imposible (51-69, min. 30).
            Pero el TAU, ahora con Fede Castelló mandando en el banquillo, había decidido morir matando y en minuto y medio metió cierta inquietud en el cuerpo de los visitantes, ya que se puso cerca de bajar de la barrera psicológica de los 10 puntos (58-89 a (:49 del final). Aún se puso más emocionante la cosa tras un triple de Faner  (61-71). Fueron entonces minutos un tanto alocados, con transiciones muy rápidas y directas e intercambio de canastas, por lo que la diferencia seguía más o menos estable. Entonces, los locales se la jugaron con dos bases en pista en busca del milagro, pero en frente había un adversario que además de calidad tenía experiencia para no ponerse nervioso y encontrar las vías necesarias para no sufrir en exceso para llevarse el triunfo.